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ERIGMOFONÍA. FONACIÓN TRAS LA CIRUGÍA ONCOLÓGICA CON LÁSER CO2 Tel.93 212 05 23 |
INTRODUCCIÓN
En 1.873, el gran cirujano Billroth practicó la primera laringectomía
total y ya Gussenbauer ideó una prótesis para restablecer la fonación que
conectaba la traquea con la faringe (1). Gutzmann, quien fue el primer catedrático
de Foniatría en Berlín, observó en 1.908 cómo un paciente recuperaba la voz
espontáneamente usando eructos, tras esta mutilante intervención. Así apareció
la primera técnica rehabilitadora para restaurar la voz: la erigmofonía.
A principios del siglo XX, un diagnóstico de cáncer de laringe era sinónimo
de muerte y durante muchos años, la tasa de mortalidad y morbilidad fue muy
elevada. La laringectomía total era el único tratamiento conocido y la
erigmofonía, las prótesis laringeas eléctricas o mecánicas paliaban la pérdida
del órgano fonador y permitían restaurar la voz. En la literatura
especializada se ha polemizado mucho acerca de los problemas psicológicos del
paciente laringectomizado total. El índice de suicidios, depresión o problemas
laborales se reportó como elevado(2). El trastorno de comunicación que padece
se valora como una merma severa o grave de la comunicación, que en el caso de
la laringectomía total se considera de grado severo para la emisión vocal.
(Grado II b de deficiencias en la voz) en el mejor de los casos, a causa de la
corta duración de la emisión y de la baja intensidad y frecuencia de la voz
erigmofónica (3). Las asociaciones de laringectomizados han paliado este déficit
durante años (1) y siguen realizando una función substitutoria inestimable.
Frente a la necesidad de comunicar que siente el paciente y las posibilidades de
rehabilitación vocal, el primer interesado en restaurar la voz debería ser un
equipo interdisciplinario formado por el propio cirujano, foníatra, logopeda y
enfermera.
ERIGMOFONÍA.
Recobrar la voz es posible después de la laringectomía total, gracias al
aprendizaje de la erigmofonía.
Erigmofonía es el término técnico para designar la palabra articulada por
medio de la voz esofágica. Con el tratamiento logopédico, no solamente se
recupera la fonación, sino que se llega a crear un órgano substitutivo (neoglotis)
boca esofágica.
La reeducación vocal de un laringectomizado es una empresa sumamente
variable en su dificultad. Tan pronto resulta fácil como sumamente difícil. El
logopeda ha de poseer no solamente cualidades científicas sino también
cualidades morales hechas de devoción, de tenacidad y de persuasión:
constantemente se debe sostener la moral del enfermo moderar sus impaciencias y
sus excesos o, al contrario, sacudir su apatía y su decaimiento. El reeducador
debe no sólo tener fe, sino también saber inculcársela a sus pacientes.(6)
El aprendizaje de la erigmofonía puede, en principio, ser emprendida desde
que se retira la sonda nasal, alrededor de 15 días después de la intervención,
siempre y cuando no haya presencia de faringostoma. Hace falta voluntad de
aprender y asistir regularmente a las sesiones de reeducación y practicar los
ejercicios necesarios tanto tiempo como haga falta. El esfuerzo vale la pena.
La rapidez en el éxito de la reeducación dependerá principalmente de la
actitud tranquila, perseverante y atenta, de la que debe dar pruebas en su
trabajo. Lo esencial es comprender bien lo que debe hacer y el por qué debe
hacerlo. Durante las primeras semanas, el ritmo de entrenamiento es de 5 a 10
minutos cuatro veces por día. Según se sea más o menos hábil, se necesitará
10 minutos o una semana para aprender a producir un sonido, algunos días o
algunas semanas para saber decir algunas palabras aisladas, de 1 a 3 meses para
pronunciar algunas frases sueltas mas o menos largas, de 3 a 6 meses para
sostener una conversación sin demasiado esfuerzo.
La técnica propiamente dicha comporta, primero, la adquisición de los tres
mecanismos básicos siguientes:
A -Independencia de
los soplos.
B -Inyección
C -Eructo automático (o, en su defecto, eructo voluntario)
A- Independencia de soplos.- Antes de la operación, se ponia en marcha automáticamente una
espiración cada vez que se empezaba ha hablar. La voz laringea no es más que
una espiración sonorizada. Tras la operación, se tiene tendencia ha hacer la
misma cosa aunque ello se haya vuelto inútil, puesto que el aire espirado se
escapa por el orificio del cuello y no es en absoluto utilizable en el habla.
Incluso se tiene tendencia, y resulta un problema, a aumentar más sus esfuerzos
espiratorios en cuanto el resultado obtenido es defectuoso. Se trata de un
reflejo. El objetivo, es lograr una respiración controlada a fin de escapar a
la reacción instintiva del refuerzo espiratorio.
B.- Inyección esofágica por bloqueo. C.-Eructo automático.- En la práctica
los dos fenómenos se encadenan, por lo que los abordamos conjuntamente.
Realizar la inyección, es provocar el paso a la parte alta del esófago de una
pequeña parte del aire contenido en la faringe por medio de una ligera compresión
del aire de la boca. Si se realiza esta inyección con suficiente ligereza y
facilidad, la pequeña cantidad de aire introducida en la parte alta del esófago
será remitida en seguida por éste, gracias a la elasticidad de su pared, con
un sonido (eructo) que permite articular sonidos en voz alta, lo único
importante es la manera de hacer la inyección, no hay que preocuparse por el
eructo, éste, vendrá por si mismo automáticamente, en la medida en que se
hagan inyecciones fáciles, flexibles, moderadas y permaneciendo relajado y cómodo.
En Holanda Moolenaar-Bijl (5) en 1.950 se preguntó porqué la mitad de sus
pacientes no aprendían la erigmofonía tras cirugía total de la laringe y
desarrolló otra técnica, la noción de inyección automática del aire esofágico
al articular ciertas consonantes con énfasis, oclusivas: P, T, K y algunas
fricativas. Su técnica fue adaptada por el francés Le Huche (6) quien la
popularizó en los países del sur de Europa. Aún se siguen usando las técnicas
de la deglución del aire, como realizaba Gutzman, quien así conseguía un
tiempo de fonación mayor, pero los eructos no resultaban automáticos como
ocurre con la técnica de inyección esofágica holandesa. También existen otras formas de realizar eructos, como la
inhalación por presión negativa inspiratoria. El laringectomizado que la
consigue, logra hablar muy bien. Su principal inconveniente estriba en que
resulta muy difícil de enseñar. Los pacientes que padecen de aerofagia tienen
el camino más fácil para conseguir un buen aprendizaje de la voz erigmofónica.
Según mi opinión, en la primera sesión de rehabilitación, el terapeuta debe
observar al paciente mientras intenta tragar aire y producir eructos. Se le
conduce a articular palabras con consonantes facilitadotas del eructo (6) /f,s,p,t,k/
o se le pide que trague agua gaseosa durante la sesión (método de deglución).
Para luego, empezar por el método de producción de eructos que le sea más práctico.
En el aprendizaje de la voz erigmofónica se pueden considerar varias etapas
sucesivas representadas en la tabla, figuran en ella siete escalones sucesivos
que hay que alcanzar.
ESCALA DE NIVEL DE WEPMAN 18
Nivel
Modalidad de producción del sonido esofágico
Habilidad de la palabra
I
Automáticamente
Voz esofágica usual
II
A voluntad con continuidad
Grupo de palabras posible
III
A voluntad
Habla por palabras separadas
IV
Voluntariamente la mayor parte del tiempo
Vocales diferenciadas
Habla
monosílaba
V
Voluntariamente, a veces
No hay palabra
VI
Involuntariamente solamente
No hay palabra
VII
Ningún sonido
No hay palabra
Llegar al nivel III significa que no se tienen muchas dificultades en
practicar todos los ejercicios elementales. Mientras realiza los ejercicios sabe
evitar: a) el soplo pulmonar, b) toda crispación, esfuerzo importante, c) el
ruido de entrada del aire.
En el nivel II, todas las sílabas elementales son posibles a voluntad, pero
falta todavía habilidad, el uso de la voz erigmofónica no es posible más que
de vez en cuando y con cierta dificultad, no hay que inquietarse por ello, la práctica
regular de un entrenamiento bien llevado hará desaparecer progresivamente todos
los defectos.
En el nivel I el uso de la voz erigmofónica es habitual y relativamente
satisfactoria. Es raro llegar a él en menos de 6 meses o 1 año. Se necesita el
rodaje de una práctica diaria. El habla en voz erigmofónica se perfecciona a
menudo de año en año. Es entonces cuando no basta solamente el hacerse
comprender, sino debe hacerse comprender agradablemente, intentar evitar todo
esfuerzo al hablar. El confort del oyente exige que la palabra sea fácil de
comprender, agradable de oír y que dé la impresión de naturalidad.
LA CIRUGIA PARCIAL.-
A partir de 1.950, la posibilidad de un mejor y más rápido diagnóstico
junto al elevado número de casos de cáncer de laringe que existían en España,
entrenaron la aparición de cirugías menos agresivas para la laringe en caso de
cáncer circunscrito y localizado que, en consecuencia, permitían una menor
mutilación de la voz. Si el cáncer sólo afecta a la cuerda vocal móvil se
practica la cordectomia, que sólo extirpa una cuerda vocal. Conlleva una voz
disfónica de por vida por las cicatrices, sinequias y/o granulomas
postoperatorios que produce; la rehabilitación vocal palía esta situación que
consigue modificar la voz susurrada en una voz monocorde pero útil. En 1.951,
Alonso ideó la laringectomía parcial supraglótica, que no mutila la voz y
puede utilizarse siempre que el cáncer no afecte el nivel glótico. En estos
casos la voz no se encuentra afectada pero la deglución generalmente resulta
muy incómoda, con frecuentes falsas rutas alimentarías. Los ejercicios de
terapia miofuncional y rehabilitación deglutoria logran una deglución normal
en un elevado número de pacientes. Hacia 1960 en Francia, Guerrier y
colaboradores introdujeron las técnicas reconstructivas de la laringe tras
laringectomía parcial. La rehabilitación vocal resultaba imprescindible para
devolver al paciente a su vida de relación y destacan las técnicas
rehabilitadotas de las Dras. Genevieve Heuillet, Cristine Danoy o Brigitte
Arnoux, entre otras, para recuperar no sólo la voz, sino también la deglución
En las técnicas quirúrgicas parciales, el paciente mantiene la respiración
por vias naturales pero la voz persiste disfónica. En más del 60% de los
casos, las revisiones quirúrgicas frecuentes, los edemas y las sinequias
postoperatorias, abortan las posibilidades de recibir los beneficios de la
rehabilitación vocal. Su voz permanece disfónica cómo antes de la intervención
quirúrgica y además el paciente pocas veces llega al logopeda para recibir su
rehabilitación. Sólo los pacientes con laringectomía total son orientados
hacia la Asociación Española de Laringectomizados, dónde reciben clases de
erigmofonía en grupo. Según un estudio realizado en 1.984 en Cataluña por la
Dra. Bonet, de los 1257 casos de neoplasia de laringe estudiados, cabe destacar
que a la mitad se les realizó cirugía parcial, y de ellos sólo un 5% seguían
programas de rehabilitación vocal postoperatorios (7).
FONACIÓN TRAS LA CIRUGÍA ONCOLÓGICA CON LÁSER CO2
En 2004, el cirujano armado con un láser, prima la respiración, como función
laringea más primitiva frente a la fonación o la deglución. Tras la cirugía
parcial de laringe realizada con láser CO2, la mayor parte de pacientes se
ahorran la traqueostomía y respiran por vias naturales al salir del quirófano.
Esta cirugía acorta la estancia hospitalaria, aunque aumente el número de
ingresos posteriores para control.
Esta técnica quirúrgica tiene sus ventajas, pero también sus
inconvenientes. El uso del laser CO2, que vaporiza y calienta los tejidos,
impide la reconstrucción de la endolaringe. El láser es un rayo de luz y su
camino al ser rectilineo destruye los tejidos de forma circular, tanto la zona
sana como la tumoral. Con lo cual la válvula laringea, permanece abierta para
respirar y resulta incompetente para cerrar. La consecuencia inmediata es que la
voz empeora tras la cirugía y además la deglución resulta a menudo
ineficiente. Las técnicas reconstructivas tras cirugía parcial de la laringe
pierden actualidad frente al láser: la reducción del número de días de
estancia hospitalaria gracias a la cirugía cerrada y a la respiración por vías
naturales, ganan terreno frente a la recuperación de la voz o la deglución.
En cánceres muy pequeños de cuerda vocal, en caso de tratarse de tumores
T1N0 (circunscritos y sin ganglios palpables) la laserterapia no puede ofrecer
una buena calidad vocal a los pacientes, si en cambio la radioterapia, siendo
similar además el coste económico entre laserterapia e irradiación en este
tipo de tumores.
El paciente con cáncer de laringe e intervenido con cirugía laser CO2, de
entrada está contento, ya que por fuera no se ven lesiones, no se siente
mutilado y a nivel biopsicosocial se encuentra más confortable. Por otro lado
se originan mas ingresos hospitalarios aunque de corta estancia, ya que el
cirujano retoca con laser a menudo, pues a veces no lo puede limpiar todo.
Desde el punto de vista del cirujano O.R.L. el objetivo con cirugía laser,
es curar y erradicar el cáncer de cuerda vocal. Prioridad: curación del
paciente.
Al cabo de un año de evolución, si no hay recidiva, reeducación foniátrica
para recuperar su voz. Mejorar la calidad vocal de forma demorada, cuando está
curada.
Aconseja que si tiene mala voz, y habiendo transcurrido un año, se
contempla la posibilidad de reeducación para darle buena voz, pero no para enseñarle
a hablar, sino para fortalecer la musculatura, y así le oigan desde más lejos.
Gráficos: relación del tamaño del tumor con la calidad de la voz:
Supraglotis. Glotis Comisura.
Pacientes intervenidos con cirugía laser CO2 en el servicio de ORL del
Hospital Clínic de Barcelona desde 1998.
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REHABILITACIÓN LOGOPÉDICA TRAS LARINGECTOMIA
El motivo principal de consulta de los pacientes afectos de cáncer de
laringe suele ser la disfonía. Nuestro deber, no sólo será el erradicar el cáncer
síno, tambien devolver la voz al paciente. Resulta imprescindible disponer de
un informe médico detallado con los tratamientos realizados hasta la fecha.
Objetivos estratégicos: Desarrollar una asistencia integral alrededor del
paciente.
Establecer guías clínicas basadas en la evidencia.
Incorporar los avances reales terapéuticos.
Crear un entorno de excelencia y crear investigación.
Análisis acústicos de la voz
Estroboscopia laringea previa y periódica.
Buena colaboración: logopeda, foníatra, enfermera, cirujano.
El cáncer puede afectar varias zonas de la laringe, así, el tratamiento
logopédico será uno u otro, dependiendo de la localización, extensión del
tumor, del tipo de tratamiento efectuado y de sus secuelas. De forma genérica
se recomiendan los siguientes tipos de rehabilitación según se trate de:
a) un paciente irradiado, el tratamiento se dirigirá a estabilizar su tono
fundamental, con ejercicios de rectotono y salmodia.
b) una cordectomia, su objetivo principal será la flexibilidad de la
cicatriz para conseguir que su vibración sea máxima, en amplitud y ondulación,
con ejercicios de vibración labial, lingual y vocalizaciones.
c) un paciente laringectomizado parcial, para lograr una voz de bandas
satisfactoria en su uso diario, además de una deglución sin falsas vías
alimentarías, con ejercicios de pushin in, buscando un sonido lo mas cantado
posible y lo menos rudo.
d) una laringectomía parcial con láser, donde el resultado vocal resulta
desigual y poco previsible, recomiendo un seguimiento foniátrico con
estroboscopia después de la cirugía. Y así vigilar la formación de edemas,
granulomas o cicatrices y realizar una rehabilitación vocal acorde con cada
caso. La voz resultante será aceptable aunque siempre disfónica.
e) una laringectomía total para restablecerán canal de comunicación útil,
con voz esofágica.
f) En aquellos pacientes en los que persiste la disfonía tras completar el
tratamiento oncológico de su cáncer, la rehabilitación logopédica de
mantenimiento parece una buena elección.
El grado de satisfacción vocal del paciente laringectomizado aumenta con la
atención logopédica (13,14). El 90 % de los pacientes afectos de cáncer de
laringe que han recibido rehabilitación se encuentran satisfechos con su voz.
La rehabilitación vocal, según mi opinión, es el complemento ideal para
restaurar la voz de los pacientes tras laringectomía. Y creo junto con otros
autores que el paciente tiene que poder escoger el tipo de tratamiento a
recibir, tras una revisión cuidadosa de las opciones de tratamiento (2,16,17)
Conxita Jiménez Enfermera y Logopeda
Marzo,
2004
Bibliografía:
1- Perelló J: Alteraciones de la voz. Ed.
Científico-Medica. Barcelona, 1980
2-
Gardner WH: Laryngectomee speech and rehabilitation, Ch.C Thomas Publisher,
llinois, 1971
3- Gorospe JM, Garrido M, Valoración de la deficiencia y la discapacidad en
los trastornos del lenguaje, el habla y la voz. Instituto
de migraciones y Servicios Sociales. Madrid, 1997
4- Heuillet- Martin G: Une voix pour tous. Solal Editeurs, Marseille 1995
5-Moolenaar-Bijil AJ
6- Le Huche F : La voz sin laringe. Editorial Médica y Técnica, S.A.
Barcelona 1982
7- Bonet M: Laringectomia y foniatria. Anales
ORL Iber-Amer 1985; 12(5): 408-416
8-
Van As CJ, Acoustical Análisis and perceptual evaluation of
tracheoesophageal
9- RovirosaA, Martinez-Celdran E
10- Rovirosa A, Biete A. Radiother. Oncol.
2000; 56: 1-13
11-
Morgan DAL: vocal qyulity 10 years alter radiotherapy for early glottic cancer.
Clin
12-
Stoicheff ML: Voice following radiotherapy. Laringoscopy 1975
13-
Fex S: Hirano M, editor. International conference on voice. Kurume, Japan, 1986
14-
Hirano: Vocal function following carbon dioxide laser surgery for glottic
carcinoma
15- Bonet M: Actas Congreso de la SOMEF, Málaga 2000